Así será el nuevo Banco Diocesano de Alimentos

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El Banco Diocesano de Alimentos lleva quince años en la ciudad de Neiva ayudando a los más necesitados, beneficiando a las familias de escasos recursos de la capital opita. Realizando una labor silenciosa, pero con gran impacto social.

Desde hace seis años comenzó el sueño de tener una sede propia donde ayudar a más personas y ese sueño hoy se está haciendo realidad, todo gracias a la ayuda de diferentes empresas y personas que han aportado su ‘granito de arena’ para empezar la construcción del nuevo Banco Diocesano de Alimentos.

“Son quince años ayudando, somos un puente entre quienes dan y quienes reciben, eso es en definitiva la finalidad más importante del banco. Durante todo este tiempo hemos estado funcionando en una bodega de la Federación de Cafeteros, nos la prestaron durante doce años y hace tres pagamos arriendo por las instalaciones”, comentó en diálogo con LA NACIÓN el sacerdote Jhon Freddy Ovando Mejía, director del Banco Diocesano de Alimentos.

Hoy se realizará la  ceremonia de bendición del terreno donde se construirá la nueva sede, acto precedido por el Monseñor Froilán Casas Ortíz. El Alcalde de Neiva Rodrigo Lara, el Gobernador del Huila, Julio González Villa, así como directivas de algunas empresas que han apoyado el proyecto, estarán presentes.

El terreno ubicado en la calle 33 sur N. 22-141 (antes del Parque Cementerio Jardines El Paraíso y detrás del Vivero Primavera), costó 270 millones de pesos y la construcción tiene un valor aproximado de mil millones de pesos. “Muchas personas han sido generosas, no hay donación pequeña, todas son importantes y valiosas porque unidas hacen que se pueda cumplir este sueño. Es un esfuerzo de todos”, resaltó.

“Ya comenzamos a recibir donaciones en efectivo y en especie para la construcción, algunas empresas y familias nos han donado ladrillos y los planos los nos los regaló Prohuila y también donará parte de la maquinaria que se usará para la obra. Tenemos para empezar, pero necesitamos el apoyo para continuar”, agregó.

Son más de 3.000 personas las beneficiadas con los distintos programas del banco (Apoyo a Fundaciones, Apoyo a Parroquias, Apoyo Escolar a Jóvenes Universitarios de escasos recursos, Desayunos Saludables, Alimenta Compartiendo, Atención a Familias desplazadas y Adulto Mayor) y con  la nueva sede se espera ayudar a un mayor número de la población opita.

“Estamos funcionando en un área de 220 metros cuadrados y nos vamos a un terreno de 1.080 metros cuadrados, entonces la idea es no solo crecer en infraestructura sino crecer en acción social. Atendemos a 300 familias de escasos recursos con la minuta nutricional semanal, más de 250 niños en los programas de desayunos saludables y de alimenta compartiendo, más de 26 jóvenes a los que les estamos apoyando con su carrera universitaria. Además de ayudar a más de 25 fundaciones mensualmente”, destacó.

La construcción iniciará en el mes de octubre y se prevé que en doce meses será entregada la obra en su totalidad. “Vamos a tener todas las dependencias bien estructuradas como zona de fruver y manipulación de alimentos, cadena de frío, refrigeración y congelación, zona de granos y abarrotes, área de variedades, electrodomésticos y artículos de aseos y el área administrativa. Eso ahora lo tenemos todo junto y nos vamos a organizar en la nueva sede para mejorar nuestro servicio y poder ayudar a más personas”.

Por último el sacerdote hizo una invitación a los huilenses, motivando a realizar donaciones para ayudar a quienes más lo necesitan.

“En el Banco Diocesano de Alimentos, se recibe ropa en buen estado, alimentos perecederos y no perecederos, artículos de aseo y aportes en efectivo. Tengan la seguridad que toda donación la vamos a usar en bien de los más necesitados”.

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